Portada: Nota Diario La Nación, 8 de agosto de 1937: «Un partido de Pato».

Antes que nada, debemos empezar a contextualizar que el tradicional juego del Pato se desarrolló durante sus primeros 200 años hasta que fue prohibido por las autoridades religiosas en 1796 – unos 20 años después de la creación del Virreinato del Río de la Plata y que se designara a Buenos Aires, capital del mismo -.

En 1822 viene una segunda prohibición (por la autoridad civil) de la mano del Gobernador Gral. Martín Rodríguez, que fue refrendada por el entonces Ministro de Gobierno Bernardino Rivadavia.

Reiterados fueron los intentos, aunque ésta práctica – que era la favorita de los gauchos – nunca cesó definitivamente.

Algo grandioso ocurrió.. En 1937, Alberto del Castillo Posse (que hablaremos después específicamente) lo reglamentó y lo constituyó en un deporte moderno.

Dice.. «En la Ciudad de La Plata, Capital de la Provincia de Buenos Aires, a los 16 días del mes de abril de 1937, estando presentes en el despacho del Sr. Alberto del Castillo Posse, los caballeros: Coronel Don Enrique Padilla, Vicepresidente de la Asociación Argentina de Polo, Dr. Juan Carlos Cruz, consejero titular de dicha Asociación; Dr. Manuel María Lavié, Presidente de la Comisión Náutica y de Balneario del Jockey Club de la Provincia de Buenos Aires; Sr. Benigno Rodríguez Jurado, Director de Ejercicios Físicos de la Universidad de La Plata; y Presidente de la Asociación Argentina de Box; Sr. Bartolomé Gutiérrez, antiguo dirigente de diferentes deportes, con el Sr. Antonio Apraiz, consejero de la Asociación Argentina de Polo y el Sr. Jefe de la División de Investigaciones de la Provincia de Buenos Aires, Don Víctor Fernández Bazán, antiguo deportista y Campeón Olímpico de Equitación, resuelven concurrir a una exhibición del juego de EL PATO, organizado por el antes mencionado Sr. del Castillo Posse, para restaurar su práctica, como deporte inherente a las actividades hípicas y de cuya reglamentación se dará lectura…»

«Es juego tradicional y de absoluto origen argentino; es un juego de gauchos…»

«… se podrá apreciar destreza, equitación, fuerza y coraje…»

«El Juez que actuará como único árbitro y cuya sentencia será inapelable…»

«Al oír el silbato los jugadores deben parar inmediatamente el juego…»

«Los partidos serán de 10 minutos… y cuatro periodos…»

«Si la cinchada se origina en carrera, ningún jugador podrá entrar entre los dos adversarios…»

«El jugador que cinche el Pato no podrá ni deberá charquear del pretal, manija, estribera, etc. Cinchará a pura fuerza de pierna…»

«Dos jugadores compañeros no podrán cubrir con sus caballos, es decir (echarlo al medio) a otro compañero que lleve en su poder el Pato…»

PROHIBICIONES: «Queda terminantemente prohibido a todo jugador empujar con la cabeza, mano, antebrazo o codo, lo mismo que golpear o agarrar al contrario. Podrá empujar con el cuerpo siempre que mantenga el codo unido a la cintura…»

PENAL Nº 1 (cruce grave). «Se considerará cruce grave todo el que haga correr riesgo peligroso a un jugador contrario y que a juicio del Juez sea necesario parar el juego»… «Se penará con un tiro libre al cesto desde cinco metros».

«Si a criterio del Juez un jugador comete una infracción peligrosa con el fin de salvar un tanto, se dará el tanto al bando ofendido y si la falta llegara a ser muy grave, se dará el tanto y un penal N.º 1».

PENAL Nº 2 (cruce leve, amago de cruce, pechada peligrosa). «Se considera cruce a todo aquel que obligue al contrario a sujetar el caballo a la carrera…»

«Se trata naturalmente al que cruce al que llevara el Pato, aunque también se penará al que cruce sin rumbo, considerando que todo cruce, entraña un peligro para él y los demás jugadores que van en seguimiento del que lleva el Pato»

«El que amague cruzar a un contrario, se hace pasible de pena, pues se considera mala intensión en lo que hace, obligando al contrario a levantar el caballo en previsión de accidente».

PECHADA PELIGROSA. «… la pechada es permitida siempre que sea recostando.»

«El Penal Nº 2 será aplicado de la siguiente manera: Un tiro al arco desde 8 metros, pudiéndose hacer en pase o directamente al cesto…»

Varias fueron las modificaciones que se sucedieron con posterioridad.. Pero la esencia a trascendido durante todos estos años..

Saber de dónde venimos para entender quiénes somos y hacia dónde vamos.

Conocer nuestra historia no es solamente mirar hacia atrás. Es reconocer nuestras raíces, valorar a quienes hicieron posible que hoy el Pato exista y comprender los valores que fueron construyendo nuestra identidad.

La historia nos permite saber quiénes somos, de dónde venimos y qué queremos construir hacia adelante.

Porque un deporte no se sostiene únicamente con reglas, competencias y resultados. Se sostiene también con una cultura, con tradiciones, con personas que dejaron su huella y con una identidad que debemos conocer, preservar y transmitir a las nuevas generaciones.

Conocer nuestra historia es honrar nuestro pasado, comprender nuestro presente y construir nuestro futuro.

Compatila con tu gente!!..

Foto: Septiembre de 1940..